pero fue Agosto.
Allí donde se jacta la inclemencia,
donde la niebla estrecha nuestra vista,
donde desnudos árboles dormitan
su abstinencia de verdes
y las risas
por alguna razón saben a poco.
Pudo ser otro mes
pero fue Agosto.
Donde dicen que mueren los libretos
y la gente reniega de su noria,
allí donde las sombras son simiente,
donde muy pocos creen en la magia,
Vos.
1 comentario:
Yo creo en la magia.
Cualquier mes, cualquier día o tan solo un instante puede llenarnos de luz, el día más gris.
Publicar un comentario