Entre millones, hay una intersección,
incógnita fugaz
que eclosiona y los ojos
los minúsculos ojos
pueden no tener libre la mirada.
Aunque parezca inmóvil
el río siempre avanza.
Con él
avanzan las imágenes,
se pierden, se entremezclan
como las hojas secas de un otoño.
Así la vida va
ofreciéndonos puertas.
Las debemos cruzar
indefectiblemente
para saber la historia que hay tras ellas.
En nosotros está
una porción notable de los pasos
que alguien llama destino.
2 comentarios:
Hya que abrir todas las puertas aunque nos de pereza, tienes razón.
Un beso, guapetón
Mi querida Bletiiiiiiiiiii
Cómo estás? y tu mar? y Pastora?
Te debo mil visitas...
Un besote.
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