jueves, 3 de abril de 2008

Nosotros



Ya es hora de que el mundo
-cada individuo-
caiga en cuenta,
que no hay paso sin huella
por más imperceptible que parezca.
Por ende,
que todos nuestros actos
tienen su correlato el algún punto
de la historia que espera tras la puerta.

No hay cúspide imbatible.
El cementerio desborda de soberbios
y la nómina de miembros no termina.

¿De qué sirve la risa
si no se multiplica en algún eco?

Hay que abrir la mirada
hasta el dolor ajeno,
apuntalar los sueños
de quienes han quedado a la intemperie.

Rescatar el Nosotros,
fundamental palabra
postergada hace tiempo,
mucho tiempo.

13 comentarios:

Ana Marlen Guerra Encina © dijo...

rescatar el Nosotros
eso es, justamente

¡que lindo!!!!!!!!!!


Saludos desde Valparaíso, Nestor!!!!!!!!!!!!

Yamilka Noa dijo...

Hace mucho tiempo buscaba una respuesta... La he encontrado hoy, en tu poema. Enhorabuena!!!.

Hay tanta seguridad en tus palabras que las he sentido verdaderas, intimamente verdaderas.

Un saludo especial.

Y.N.

Néstor Morris dijo...

Ana

Te ha gustado?
Me alegro mucho.
Un fuerte abrazo desde un hermoso y soleado mediodía en Buenos Aires.

Néstor Morris dijo...

Yamilka
Enhorabuena digo yo, si estos versos pudieron acercarte una respuesta...

Un fuerte abrazo, estimada amiga.

©Claudia Isabel dijo...

Es mirando en los ojos de otros cuando aprendemos a vernos a nosotros mismos...
Hermoso poema que es una reflexión.
Un abrazo

Raquel Fernández dijo...

"¿De qué sirve la risa
si no se multiplica en algún eco?"
Néstor, este poema es maravilloso. Ojalá cada uno de nosotros pudiéramos abrazarlo y acunarlo en nuestro corazón.
Te dejé un pequeño reconocimiento en mi blog; admiro tu poesía, no sólo por ser bella, también porque me hace reflexionar y dice tanto.
Un abrazo!

Néstor Morris dijo...

Gracias Claudia por acompañarme en esta reflexión con tu lectura, sentir y palabra.

Un abrazo.

Néstor Morris dijo...

Muchas gracias Raquel por el afecto que me dispensas y por el aliento (y compromiso) que conllevan tus palabras...

Tienes un hermoso espacio, gratamente poblado de poemas, a cual más bello.

Un abrazo.

kimera dijo...

y sin embargo, los dolidos, y los entristecidos de corazón, son los mas necesitados y los más enajenados en sí mismos, no hay mas que olvidar el dulce dolor propio y congregarse al sufrimiento colectivo.

Néstor Morris dijo...

Sin dudas Kimera...

Algún dia dije (y sostengo) ...La solidaridad es una deuda permanente.

Y la solidaridad habita en infinitos ámbitos.

Gracias por acercarte.
Un abrazo.

FUNDACIÓN SALOMÓN BORRASCA dijo...

LA ÉTICA DE GOOGLE

Pienso que ha llegado la hora de crear un organismo jurídico internacional que tome las acciones pertinentes ante esa aplanadora que se ha convertido la web contra la propiedad intelectual. No es un despropósito sugerir que el mismo esté adscrito a la Organización de las Naciones Unidas para la Ciencia, la educación y la Cultura (UNESCO), pues se trata de salvaguardar el talento artístico de la humanidad. Escritores, poetas, ensayistas, compositores, investigadores, creativos, etc. Hemos terminado trabajando para un pulpo como Google en cuyos estatutos dice ceñirse a las leyes de LOS EE.UU. de América pero que a la postre no respeta ni la ley de la selva. Google tiene más trucos que un casino, no tiene la menor percepción de la ética, llega al extremo de pedirle dinero por medio de Word de Google a los poetas y escritores que hacen blogs. con el engaño que mientras más promoción tenga en la web más clisc les hacen. Google manosea los nombres de las personas más respetables del mundo. Facilmente muestran los nombres de Lope de Vega, Quevedo, Cervantes, Neruda, por citar algunos, y cuando los cibernautas hacen clic se encuentran con una publicidad de moteles, productos eróticos o comidas para perros. Hasta cuándo vamos a soportar tantos abusos.

SALOMÓN BORRASCA

Susana dijo...

Me vino a la memoria con tu poema aquellas palabras de Paul Auster de algún pasaje de Trilogía de Nueva York, donde un personaje se pregunta qué palabras formarán nuestros a lo largo de nuestras vidas. Y aquí en tu poema, sumado ya no sólo dar cuenta de nuestros pasos, de nuestras huellas, sino de incluir en ellas el "nosotros" que tan lejos parece en los tiempos que corren hasta en los actos más cotidianos y simples como bien ha escrito León Gieco entre los últimos de sus discos: "Por favor, perdón y Gracias"; palabras que van perdiéndose en esta individualidad que va borrando a los otros, a cada uno, haciéndonos anónimos cada vez.
Allí el rescate de tu poema y esa búsqueda de armar otro mapa para que de ese anónimo se haga un "nosotros".
Saludos y muchas gracias siempre por tus pasos, lecturas y comentarios en mi blog!!!!!!

Néstor Morris dijo...

Gracias a vos Susana por tu atinadísima reflexión. Comparto el pensar que rescatás de León y afortunadamente ejercito a diario esas palabras: Por favor, perdón y gracias.

Justamente, reitero mis gracias a tu siempre grato paso.

Un abrazo.